Liderazgo Bíblico
Nuestros Oficiales
"Pastoread el rebaño de Dios entre vosotros, velando por él, no por obligación, sino voluntariamente, conforme a la voluntad de Dios..."
1 Pedro 5:2 LBLA
El Regalo de Dios
Creemos que los oficiales son regalos de Dios que Él envía para el bien de Sus iglesias locales[cite: 2]. En Efesios 4:11, el apóstol Pablo afirma que fue el Señor mismo quien otorgó estos dones como parte de lo que ganó mediante Su obra de redención[cite: 3].
Estos dones del Nuevo Pacto fueron ofrecidos desde el pasado como una promesa y una muestra del tierno amor de Dios por Su pueblo[cite: 4]. Hablando de los pastores, el Señor dijo: «Entonces os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con conocimiento y con inteligencia» (Jer. 3:15)[cite: 5]. Esta promesa no solo muestra que, aunque deben ser reconocidos por una iglesia local por sus dones, carácter y testimonio, los pastores vienen de parte de Dios y tienen una dignidad que debe ser honrada, sino también que estos hombres fueron dados para el bien de la Iglesia de Cristo y como un recordatorio del amor que Dios tiene por ellos, por lo cual deben amar, servir, restaurar y guiar a la iglesia como Cristo mismo lo haría[cite: 6].
Oficios del Nuevo Pacto
A pesar de que el Nuevo Testamento menciona a los apóstoles, profetas y evangelistas, creemos que actualmente solo existen dos oficiales en las iglesias del Nuevo Pacto: los pastores y los diáconos[cite: 7].
La revelación progresiva del Nuevo Testamento nos enseña que la Iglesia tuvo un periodo extraordinario en el que se requirieron dones y oficios especiales con el propósito de establecer el fundamento de la Iglesia[cite: 8]. Esa época era temporal y, cuando cumplió su propósito, dio paso a una época ordinaria en la que, sobre ese fundamento apostólico, las iglesias locales ahora sobreedifican[cite: 9]. El Nuevo Testamento testifica que, en esta época, que durará hasta que el Señor vuelva por segunda vez, la iglesia debe reconocer pastores y diáconos (Fil. 1:1 y 1 Tim. 3:1-13)[cite: 10].
Pastores y Diáconos
Los pastores, que en algunos pasajes de la Escritura son llamados ancianos u obispos, recibieron autoridad de parte de Dios para gobernar la iglesia y guiarla a cumplir todas las cosas que el Señor ha ordenado para ella[cite: 11].
Los diáconos son los servidores por excelencia y tienen la tarea de ayudar a los pastores, librándolos de las tareas que les impiden cumplir su ministerio[cite: 12]. El ministerio de los diáconos está relacionado con la administración del templo o lugar de reunión, la recolección y rendición de cuentas de las finanzas de la iglesia y la ejecución del presupuesto[cite: 13]. No obstante, una de sus funciones principales es la benevolencia[cite: 14]. Se ha dicho bien que en el Nuevo Pacto los diáconos son las manos tiernas de Cristo que acarician a los más necesitados[cite: 15].
Nuestros Pastores
Jorge A. Rodríguez
Pastor
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Taylor E. Walls
Pastor
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Dennis Valle
Pastor
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Nuestros Diáconos
Eduardo Cedeño
Diácono
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Manuel Armijos
Diácono
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Cristian Tello
Diácono